NUESTRA HISTORIA
Casi 30 años dedicados a la pastelería artesanal
EL ORIGEN DE UNA VOCACIÓN
José Domingo Pardo comenzó su andadura profesional a los 14 años en la Escuela del Gremio de Pastelería de Barcelona. De la mano de su maestro, Tomás Ortega Mazo, aprendió mucho más que una técnica: descubrió una profesión que acabaría convirtiéndose en su vocación.
Sus cualidades para el oficio pronto le llevaron a participar en concursos y certámenes nacionales y, con tan solo 18 años, fue contratado por el Gremio de Pastelería de Sabadell para dirigir sus primeros cursos de pastelería, convirtiéndose en el profesor de pastelería más joven de España.


ENSEÑAR PARA SEGUIR APRENDIENDO
Su vocación por la pastelería estuvo desde muy pronto ligada también a la enseñanza. Tras sus primeros cursos en Sabadell, Domingo continuó su labor docente colaborando con la Escuela de Restauración Bell-Art.
En 1992 fue nombrado profesor titular de la Escuela Superior de Hostelería y Turismo San Ignasi, en Barcelona, una etapa que le permitió transmitir sus conocimientos mientras continuaba perfeccionando su propio oficio.
Un año después, en 1993, amplió su formación en Francia realizando un stage dirigido por el prestigioso pastelero Yannick Lefort en Yssingeaux, en un centro de reconocido prestigio internacional.
1996 - EL RECONOCIMIENTO DE UNA TRAYECTORIA
En 1996, Domingo recibió la Insignia de Oro, Primer Premio y Trofeo del Cornet Sàbat, un prestigioso reconocimiento que culminaba una primera etapa marcada por la formación, la docencia y años de experiencia en diferentes pastelerías.
Era también el momento de afrontar un nuevo reto: crear un proyecto propio en el que poder desarrollar con libertad su manera de entender la pastelería, combinando tradición artesanal, materias primas de calidad, creatividad y un cuidado especial por cada detalle.


1 DE ABRIL DE 1998 — NACE DIVINE’S
Después de años de formación, docencia y experiencia profesional, Domingo decidió dar el paso más importante de su trayectoria: abrir su propia pastelería.
Divine’s nació en Viladecans como un espacio en el que poder desarrollar con libertad una propuesta propia, basada en la elaboración artesanal, la calidad de la materia prima, la creatividad y una atención al cliente cuidada hasta el último detalle.
La respuesta fue inmediata. Ese mismo año, Divine’s recibió el premio a la Mejor Iniciativa Empresarial, confirmando que aquel proyecto que comenzaba con tanta ilusión tenía ya una identidad propia y una forma muy clara de entender la pastelería.
2001 — DIVINE’S CRUZA FRONTERAS
En 2001, el prestigio profesional de Domingo traspasó fronteras al ser nombrado asesor técnico de la Pastelería Castellana 104, en Bogotá, Colombia.
Durante esta etapa realizó demostraciones y colaboraciones profesionales en el país, compartiendo su experiencia y su manera de entender la pastelería.
Su creatividad también encontró allí otra forma de expresión: el escaparatismo. Sus trabajos fueron reconocidos durante dos años consecutivos con el premio al Mejor Escaparate Navideño del país.


DIVINE’S HOY
Después de décadas de profesión, lo esencial sigue ocurriendo cada día en nuestro obrador de Viladecans.
Domingo y el equipo de Divine’s continúan elaborando cada temporada una amplia variedad de propuestas dulces y saladas, combinando experiencia, creatividad y respeto por la tradición. Tartas, mousses, bombones, pastelería salada y las elaboraciones que acompañan nuestras fechas más señaladas siguen naciendo del mismo compromiso con el oficio.
Han cambiado los años, las técnicas y también los gustos de nuestros clientes, pero nuestra forma de entender la pastelería permanece: seleccionar buenas materias primas, elaborar artesanalmente y cuidar cada pedido como si fuera único.
DESDE 1998, EN VILADECANS
UNA HISTORIA QUE SEGUIMOS ESCRIBIENDO CADA DÍA
Durante todos estos años hemos tenido el privilegio de formar parte de miles de celebraciones y momentos especiales. Generaciones de clientes han confiado en Divine’s y esa confianza sigue siendo la mejor recompensa a nuestro trabajo.
Seguimos mirando al futuro con la misma ilusión con la que abrimos nuestras puertas el 1 de abril de 1998.